SANTIAGO, 4 de junio. El bullying y la discriminación son fenómenos que afectan a Niños, Niñas y Adolescentes (NNA) de todo el mundo, pero son especialmente perjudiciales para aquellos que se identifican como LGBTIAQ+[1]. Estos jóvenes a menudo enfrentan niveles más altos de violencia y exclusión, lo que puede tener graves consecuencias para su salud mental.
El bullying y la discriminación son dos comportamientos perjudiciales que pueden afectar gravemente a los NNA. El primero se caracteriza por acciones repetitivas e intencionales que buscan dañar a otro, ya sea física, verbal o emocionalmente. La discriminación, en cambio, se refiere al trato injusto hacia alguien basado en su identidad o características personales, como su orientación sexual o identidad de género.
Según el estudio del 2009[2], las víctimas de bullying LGBTIAQ+ tienen más probabilidades de experimentar depresión, ansiedad y pensamientos suicidas que sus pares no LGBTIAQ+. Este impacto se refleja en las experiencias personales de los jóvenes LGBTIAQ+
Estas conductas pueden tener consecuencias significativas en la salud mental y el desarrollo de los NNA.
Se ha evidenciado que aquellos que son objeto de acoso escolar y discriminación están en mayor riesgo de padecer depresión, ansiedad, tener una baja autoestima y sentirse solos[3]. Además, pueden desarrollar una imagen negativa de sí mismos y encontrar dificultades para confiar en los demás[4].
La discriminación, tanto en el ámbito escolar como en la sociedad en general, amplifica el estrés y la angustia de estos jóvenes. Según Meyer (2003)[5], la exposición a la discriminación y al estigma contribuye al riesgo de problemas de salud mental entre los jóvenes LGBTIAQ+
En particular, los jóvenes que se identifican como LGBTIAQ+ presentan una mayor prevalencia y riesgo de problemas de salud mental, incluyendo depresión, ansiedad, trastornos de estrés postraumático y pensamientos suicidas, en comparación con sus pares heterosexuales y cisgénero[6]. La exposición constante a situaciones de hostilidad y rechazo puede llevar a un profundo sentimiento de alienación y a una disminución de su autoestima.
A nivel internacional, las investigaciones respaldan estos hallazgos. Un metaanálisis publicado en la revista Journal of Adolescent Health reveló que los jóvenes LGBTIAQ+ de los Estados Unidos tienen el doble de probabilidades de experimentar acoso escolar en comparación con sus pares heterosexuales[7].
En Chile, los jóvenes LGBTIQ+ enfrentan un riesgo elevado de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas a causa del acoso y la discriminación en las escuelas[8]. El 42% de los estudiantes LGBTIQ+ reporta haber sido víctima de bullying debido a su orientación sexual o identidad de género[9].
El impacto del bullying y la discriminación va más allá de la salud mental de los NNA que se identifican como LGBTIAQ+. También afecta su desarrollo académico, profesional y social, perpetuando la estigmatización de la diversidad sexual y de género en la sociedad.
Es urgente que se implementen políticas públicas efectivas para abordar la discriminación hacia los NNA LGBTIAQ+.
Por tanto, resulta evidente que el bullying y la discriminación tienen un impacto devastador en la salud mental y el bienestar de los NNA que se identifican como parte de la población LGBTIAQ+, así como en la sociedad en su conjunto. Es esencial tomar medidas concretas para crear un entorno seguro y acogedor para todos, sin importar su orientación sexual o identidad de género.
Es imperativo abordar este problema de manera integral. Se requiere un enfoque colaborativo que involucre a las escuelas, las familias, las comunidades y las instituciones de gobierno. Es fundamental implementar políticas y programas que promuevan la inclusión, el respeto y la diversidad.
[1] Almeida J, Johnson RM, Corliss HL, Molnar BE, Azrael D. Emotional distress among LGBT youth: the influence of perceived discrimination based on sexual orientation. J Youth Adolesc. 2009 Aug;38(7):1001-14. [Link] [2] Rivers, I., Poteat, V. P., Noret, N., & Ashurst, N. (2009). Observing Bullying at School: The Mental Health Implications of Witness Status. School Psychology Quarterly, 24(4), 211–223. [Link] [3] González, G., Villalón, M., & Figueroa, C. (2020). Acoso escolar (bullying) como factor de riesgo de depresión y suicidio. Revista Chilena de Pediatría, 91(3), 432-441. [Link] [4] Sandoval R, Vilela M, Mejia C, Caballero J. [Suicide risk associated with bullying and depression in high school]. Rev Chil Pediatr. 2018;89(2):208-15. [Link] [5] Meyer, I. H. (2003). Prejudice, social stress, and mental health in lesbian, gay, and bisexual populations: conceptual issues and research evidence. Psychological Bulletin, 129(5), 674–697. [Link] [6] Marquez, J., Humphrey, N., Black, L. et al. Gender and sexual identity-based inequalities in adolescent wellbeing: findings from the #BeeWell Study. BMC Public Health 23, 2211 (2023). [Link] [7] Marshal, M. P., Dietz, L. J., Friedman, M. S., Stall, R., Smith, H. A., McGinley, J., Thoma, B. C., Murray, P. J., D’Augelli, A. R., & Brent, D. A. (2011). Suicidality and depression disparities between sexual minority and heterosexual youth: A meta-analytic review. JAMA Pediatrics, 166(8), 757-764. [Link] [8] Universidad de Chile. (2019). Impacto del Bullying en la Salud Mental de Adolescentes LGBTIQ+ en Chile. [Link] [9] Fundación Iguales. (2020). Estudio Bullying LGBTIQ+ en Chile: Informe Nacional. [Link]


